Descripción
Inició su formación en la Escuela pública de dibujo de Olot, dirigida por Narcís Pascual Sala. En el año 1850, se trasladó a Barcelona, donde conoció a su verdadero maestro, Ramon Martí Alsina.
Durante la década de 1860, cultivó la amistad de los otros discípulos de Martí Alsina, como Modest Urgell, José Lluís Pellicer, Francesc Torrescassana y Josep Armet. Todos ellos constituyeron la representación más destacable del paisajismo catalán de los primeros tiempos de la Restauración.
En el año 1866, Vayreda expuso en la exposición organizada por la Academia de Bellas Artes de Barcelona. Colaboró en las ediciones posteriores de 1870 y 1871, obteniendo una notable aceptación por parte del público y de la crítica. En esos años fue cuando envió sus obras por primera vez al Salón de París (1870) y a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid (1871).
En 1869, volvió a Olot y fundó el Centro Artístico, que se convirtió en la entidad dinamizadora de la vida artística de la villa. Seguidamente, en 1871 viajó a París por primera vez.
La influencia de la pintura francesa en las obras de Vayreda iba a ser notable
Con el advenimiento de la Restauración borbónica, Vayreda volvió a su tierra. Se casó y se estableció en Barcelona. Fue precisamente en ese tiempo cuando empezó el período de máxima plenitud creativa del artista, que concluyó a mediados de la década siguiente. Las obras del pintor olotense, además de triunfar comercialmente, eran consideradas como signo de modernidad por la crítica más avanzada y por los pintores jóvenes, muchos de los cuales imitaron, por un tiempo, las representaciones del paisajista catalán.
Joaquim Vayreda fue, sin duda alguna, uno de los paisajistas más influyentes del arte catalán del último tercio del siglo XIX. Juntamente con Josep Berga Boix creó lo que se ha denominado como escuela de paisaje de Olot, que desarrolló una pintura basada en el estudio del natural y representó una visión del mundo rural plácida y tranquila.

